Cuando explota el inconsciente, las palabras se suceden una a una, sin control en la cabeza...No queda otra opción que extirparlas, expulsarlas, compartirlas... He aqui este blog!


viernes, 19 de febrero de 2010

Ella, tenia muy en claro lo que quería...

Aun recuerdo el primer día que la vi...
Es decir, yo siempre la veía, pero ese día la vi... Y de repente, espontáneamente, sentí la necesidad de enroscarme en sus brazos, de internarme en su boca y perderme en cada uno de sus besos.
No se muy bien porque sucedió, pero recuerdo que no pude sacármela de la cabeza en todo ese día. Había algo en mi que me obligaba a pensar en ella.

Pasaron las semanas y cuando me di cuenta ya era demasiado tarde... Me sumergí en un juego que me encantaba y del que no quería salir.
Eramos ella y yo...y sus palabras y mis silencios, sus miradas y mi sonrisa y...nada mas.
Yo, que no entendía muy bien lo que me estaba pasando y ella, que tenia muy en claro lo que quería...
Yo me deje tentar...en realidad... era exactamente lo que estaba esperando.

Tenerla cerca me aceleraba el pulso, me secaba la boca, me erizaba la piel. Me desestructuraba los pensamientos y ciertamente, me alteraba todos los sentidos.
La electricidad entre las dos se había vuelto incontrolable, las miradas hablaban por si solas y nuestros cuerpos, se reclamaban...
Y yo, que seguía sin entender muy bien lo me estaba pasando y ella, que tenia muy claro lo que quería...

Verla se hacia cada vez mas intenso, ya no podía dejar de observarla, me hipnotizaban sus ojos, necesitaba sus labios, quería toda su atención, quería ser el centro de sus miradas, la única receptora de cada una de sus palabras.
Quería todo... Quería todo de ella.


Y un día simplemente, sucedió.


Nos acercamos, nos miramos...muy de cerca, bailamos toda la noche, cerca...siempre muy cerca y cuando la situación se hizo totalmente incontenible, me besó.
Y en ese momento cada una de mis neuronas explotó, la sangre se me revolucionó en las venas...el corazón se me despegó del pecho y voló...
Un segundo totalmente mágico.
Y ella que tenia muy en claro lo que quería, dejo de besarme, me miro y sonrió y yo que no entendía muy bien lo que me estaba pasando, simplemente supe que a partir de ese momento iba a querer muchos mas besos como ese.

3 comentarios:

Micky dijo...

Por dios, que lindo eso que escribiste.
:)
Te sigo. Beso♥

Ursula dijo...

viisitando!
sos una tierna!!
un besito!

LiteralMente Impulsiva dijo...

Micky: Bienvenida! Pasa a leer cuando quieras! Y gracias por tu comentario!

Ursula: Gracias por lo de tierna :) y por pasar a leer, siempre bienvenida obvio! Besote!

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